En 30 segundos
- El marketing de un evento tiene tres tiempos: la expectativa se construye antes, el contenido se cosecha durante y la recompra se siembra después.
- El evento en sí es tu mejor productora de contenido: planificá la captura como parte de la operación.
- El post-evento es la fase más barata y la más ignorada: ahí empieza la venta de tu próxima fecha.
La mayoría de los organizadores concentra toda la energía de difusión en las semanas previas y deja el resto al azar. Pero el marketing de un evento tiene tres tiempos bien distintos —antes, durante y después— y cada uno cumple una función que los otros no pueden suplir. Recorrámoslos en orden.
Antes: construir expectativa y convertirla en preventa
La fase previa tiene un objetivo doble: que el evento exista en la cabeza de tu público y que esa atención se transforme en ventas tempranas.
- Anunciá en capas. Primero la fecha y el concepto, después el lineup o la propuesta completa, después los detalles. Cada anuncio es una razón nueva para hablar de tu evento.
- Abrí una preventa con cupo real. Las primeras entradas más baratas premian a los fans y generan la mejor señal social posible: “primera tanda agotada”. La mecánica completa está en cómo funcionan las preventas de entradas.
- Activá a tus aliados. Artistas, RRPP, sponsors y el propio venue tienen audiencias que no son la tuya. Material listo + link directo a la página de compra = alcance multiplicado sin presupuesto.
- Cuidá el destino del clic. Toda la expectativa muere si la compra es confusa o el precio final aparece inflado por un cargo por servicio sorpresa. El diagnóstico completo está en por qué no se venden tus entradas online.
Durante: cosechar contenido y cuidar la experiencia
El día del evento, el marketing no se detiene: se transforma. Lo que pase esas horas alimenta la venta de todas tus fechas futuras.
- Planificá la captura. Definí de antemano quién filma, qué momentos (ingreso, pico de la noche, cierre) y en qué formato. El material crudo de hoy son los reels de tu próxima campaña.
- Facilitá el contenido del público. Buena iluminación en los puntos fotografiables, el nombre del evento visible, y tu cuenta etiquetable: el contenido generado por asistentes es gratis y convence más que el propio.
- Que el ingreso sea parte de la experiencia. Una fila lenta es el primer recuerdo del evento — y el más posteado cuando sale mal. Con escaneo QR desde la app, varios accesos en paralelo y funcionamiento offline, la puerta deja de ser cuello de botella. Es el momento donde la operación es marketing.
Después: convertir asistentes en la próxima venta
La fase más ignorada es la más rentable: la persona que ya fue a tu evento es tu compradora más probable para el siguiente.
- Agradecé con material. Un posteo con las mejores fotos y videos en las 48 horas posteriores mantiene viva la conversación y cierra el ciclo emocional del evento.
- Preguntá. Una encuesta corta (qué estuvo bien, qué mejorar, qué les gustaría ver) te da insumos reales y hace sentir parte al público.
- Leé tus números. Asistencia real contra entradas vendidas, qué tanda se agotó primero, qué día se vendió más: esos datos del panel definen el precio, el cupo y el calendario de tu próxima fecha.
- Anunciá lo que sigue mientras dura el envión. El mejor momento para comunicar la próxima fecha es cuando el público todavía tiene el evento en la cabeza.
Las tres fases se retroalimentan
El contenido del “durante” alimenta el “antes” del próximo evento; los datos del “después” corrigen toda la estrategia. Por eso conviene pensar el marketing como un ciclo continuo y no como campañas aisladas — y apoyarlo en una base que no falle: página de evento clara, precio sin sorpresas y datos en tiempo real. La visión general está en la guía de marketing para eventos 2026.
Cerrá el ciclo con la herramienta correcta
Creá tu cuenta gratis en Tikzet: página de evento, preventas con cupo, escaneo QR offline y reportes en tiempo real — y quedate vos con e
Vende sin cargo por servicio
Creá tu evento en minutos y cobrá al instante. Ver precios en Argentina →